Experiencias

Emma

Emma, que llegó al mundo luchando por su vida, y no lo supimos ver.

Ella que tuvo un duro comienzo a este lado de la piel, en manos de gente poco amable pero siguió como si no hubiese pasado nada.

Buscando amor, buscando teta, buscando a su mami.

Ella que me acompaño en mis peores momentos de la maternidad y de la vida, magnifica compañera.

Que me amo y me ama, incluso cuando ni yo me quiero mirar la cara.

Que me perdona cuándo fallo y me adora cuándo triunfo, y se asegura de que sienta siempre siento que tengo cerca su mano.

Ella que es un sol inmenso, tan intensa y bella como él mismo.

Y si ya la conoces, sabes que siempre esta deseosa por abrazarte y darte su cariño.

Incluso cuando tiene un mal día, siempre esta dispuesta para escucharte y dejarte acercarte.

Empezamos con tal mal pie como madre e hija, que admiro su capacidad de amarme, su permanencia, su compañía, su inteligencia, su destreza, su paciencia, sus nervios…

Gracias hija por meterme caña para que espabilase (aunque a veces me hayas dejado con la lengua fuera ja ja ja), por ser mi motor, por retarme cada día, por perdonarme, por mostrarme caminos que nunca pensé que existirían.

Por ayudarme a salir del dolor más profundo, por espabilarme, y en definitiva:

Gracias por amarme, te amo.

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