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Personalizar tú bandolera

La bandolera de anillas es un portabebés…¡excelente!

Pero es verdad que también puede dar mucho tormento (como todo en sus inicios), a veces nos cuesta un poco cuadrarnos ajustándola, y finalmente sentirnos cómoda con ella.

Pero lo cierto es que resulta ser un portabebés de uso muy rápido, practica, que apenas ocupa lugar y nos ofrece grandes facilidades para alimentar a nuestros bebés, no importa como ni donde.

Y aquí viene la miga: en muchas ocasiones encontramos que el plegado nos esta molestando en el hombro a la hora de portear, bien porque falta soporte en el hombro (y sentimos que se nos clava), o bien, porque abra poco o mucho la tela.

Podemos encontrar muchas formas de coser la tela de fular con las anillas, y esto puede hacernos un lío, por ejemplo, hace mucho tiempo se llegó a pensar «que había un plegado para cada hombro», en un intento por facilitarnos la elección de como queríamos la costura en nuestra bandolera de anillas.

Pero con el tiempo, más gente que portea con bandolera demuestra que no, es cierto que se cumpla aquello de que, como según sea tu hombro así debes elegir el plegado.

Mi experiencia adquirida tan bien me lo ha demostrado, tanto viendo portear a clientas, como en mi propio tiempo de porteo.

Así que puede suceder, que el plegado que a nuestra amiga que es mochilera como nosotras, le sienta genial y a nosotras también, o que no hay manera de usar la bandolera sin que nos haga daño en el hombro, y para no continuar con esa tortura, tenemos una opción muy fácil: ¡cambiar el plegado!

¡Por un precio irrisorio, cambio el plegado de tú bandolera para que no tengas que dejar de usarla y puedas seguir disfrutando de portear con ella!

Anillas de hierro dentro de anillas dealuminioTambién me ha sucedido que se habían cosido la bandolera con… ¡Anillas de hierro!

Ya van dos veces que han llegado a mis manos bandoleras que a las clientas les parecía que el plegado no era el problema, sino que habían sido cosidas con anillas que no eran de aluminio (muy ligero, las hay de colores y, muy importante sin punto de soldadura que pueda abrirse con el peso y esfuerzo al portear), y por seguridad las he cambiado, ya que eran de hierro, con punto de soldadura, que resultan más pesadas para tú hombro, y aunque te parezca increíble… ¡Y esto también se nota al portear!

Y en otra ocasión…

Bandoleras con buena costura, buenas anillas, y relleno de lana en los bordes, en esa ocasión… ¡Me quede a cuadros!

Así que toco ponerse manos a la obra y descoser todos los bordes de la bandolera para sacar ese relleno, ya que no permitía que la bebé se sentase bien dentro de la bandolera, al no dejarle realizar un ajuste punto por punto, ese relleno innecesario.

Personalmente quiero pensar estaba puesto con la mejor intención, ósea con la de acolchar la corvas del bebé al portear, pero claramente esto había sido ideado por una persona que no entiende ni de porteo, ni de ergonomía.

Ya que al colocar el relleno en los bordes de la bandolera, estaba consiguiendo el efecto contrario a proteger al bebé, puesto que no le dejaba estar bien sentado y por lo tanto, iba mal ajustado dentro de la bandolera, sin una sujeción óptima.

Ya ves que hay casos muy dispares, así que si tu bandolera de anillas te esta dando problemas… ¡No tires el trapo! ¡Y mándamelo para que la personalice a tu gusto!

Si te estas peleando con tú bandolera, te dejo por aquí el enlace a mi tutorial para aprender a colocarla de forma cómoda y fácil:

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